LA LLAMAN LA CIUDAD ROSA PERO YO LA VEO MÁS BIEN NEGRA

A las 12 del mediodía he salido dirección Jaipur, capital de Rajastan, en un autobús que ni yo me creía estando en India aunque eso no quita de que el conductor se pasará el viaje pitando y esquivando coches y vacas. Hemos pasado por un montón de pueblos increíblemente subdesarrollados, chabolas, niños desnudos bañándose en la calle, mujeres cargando con peso sobre sus cabezas, hombres en burros y camellos. A las 6 hemos llegado a Jaipur y antes de bajarme del bus ya había una manada de conductores de tuck tuck mirando hacia los pasajeros que estábamos dentro buscando su próxima presa.

Solo bajar, una avalancha de ellos sobre mí: miss where are you going?, you need help?… Los voy esquivando como puedo, mi técnica es una sonrisa y “no thanks” porque os aseguro que si vas de malas y te agobias es mucho peor. Cuando me he querido dar cuenta iba andando con al menos 20 indios detrás mío sin entender ni papa de inglés y diciéndome a todo que si. Lo peor es que uno estaba mal de la cabeza y no paraba de decirme “Miss kiss me kiss me” sonriéndome y enseñándome sus dientes negros. Menos mal que de repente como una obra dios se apareció la guest house que iba buscando y que me había recomendado Carmen. Menudo lugar! la verdad es que esto es para verlo y a su dueño ya ni os cuento. Las habitaciones son tipo bungalow en una terraza donde hay viajeros de todo el mundo y donde por la noches se reúnen todos para comer la cena de Tomy y a contar historias. La verdad es que las habitaciones para su precio (1,5e!) y para como es el sitio, están sorprendentemente limpias aunque yo he tenido que dormir en una manta en el suelo porque no habían habitaciones. Primero me querían meter en una habitación con 5 japoneses que apestaban a cerveza y que estaban viendo dibujos mangas, os podéis imaginar mi cara… Menos mal que me había hecho amiga de una chica Israelí que se ofreció a dejarme su habitación. De todas formas, la noche la he pasado pensando que iba a picar el mosquito del dengue porque el chico de la habitación de al lado estaba ingresado por ese motivo.

A el día siguiente me he ido a visitar la ciudad que llaman la ciudad rosa pero que para mí a resultado ser la ciudad negra. Lo he intentado pero no he sido capaz de encontrar el encanto de este sitio, mucha culpa la tiene el agobio del tráfico insoportable, los pitidos penetrantes, la pobreza que aquí aún es más increíble, la basura y suciedad por todos sitios, la persecución de los locales intentando siempre sacarte dinero, el sentirte observada constantemente, el no poder comer nada que te guste, los casi 50 grados… La verdad es que hoy ha sido el día que me he sentido con menos fuerzas para aguantar la situación desde que estoy aquí, quizás también porque hoy es el primer día que me he quedado completamente sola y porque Jaipur al ser un sitio muy turístico, aunque os aseguro que apenas he encontrado viajeros, puede volverse muy agobiante.

Después de ver las cuatro cosas que me habían recomendado de la ciudad y al ver lo poco que me estaba gustando, me he ido a la estación de trenes para coger el primero dirección Agra. Después de tres horas de cola en la que apenas podía respirar porque además de no haber aire a los indios no les gusta mantener las distancias y se te tiran encima, me dicen que los trenes están llenos… 1, 2 y 3 yo me calmaré…. quiero salir de aquí pitando!

Me dirijo a la estación de autobuses pero he sido incapaz de coger el de los locales, por lo menos hoy con lo poco fuerte que me siento, he cogido un semi delux con AC.  Menos mal que era semi delux porque en mi vida me había subido en un bus tan sucio, que oliera así y por supuesto el aire no funcionaba.

Después de más de 6 horas de viaje cuando he llegado a Agra se había hecho de noche, lo que complica un poco más la tarea de encontrar donde pasar la noche. Parece ser que soy la única turista porque no he visto ninguno más y al ir sola y ser chica no os podéis imaginar la cantidad de tuck tucks que han venido hacia mí, se han llegado a pelear chillándose entre ellos. Sin fuerzas para pelearme porque no me querían llevar al hostal que yo decía sino con los que ellos estaban compinchados, finalmente les he dejado que me lleven a un hotel que estaba en la media que estoy dispuesta a pagar, al estilo indio por supuesto, todo viejo, roto, sucio y en lugar de ducha un cubito para tirarse agua por encima, pero esto ya está asumido. En fin, India se me empieza a hacer bastante dura así que espero que mañana cuando vea el Taj Majal vuelva a amarla en lugar de odiarla porque de momento me está golpeando más fuerte de lo que esperaba.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en INDIA. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a LA LLAMAN LA CIUDAD ROSA PERO YO LA VEO MÁS BIEN NEGRA

  1. Qué duro! Menos mal que el bus semi de lux con AC tenía ‘mobile charger’ 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s